De todos es sabido, que las firmas de coches se dejan la piel invirtiendo una gran cantidad de recursos económicos para crear el diseño de sus vehículos. Estos diseños marcan la diferencia y pueden hacer que, a la hora de la guerra de las ventas, un vehículo gane simplemente por ser más atractivo.

Es por el tema económico que algunas marcas toman prestado ciertos elementos de otros vehículos, por el simple hecho de abaratar costes (algo que ya está diseñado y funciona, es más barato que invertir tiempo y dinero en diseñarlo)

Desde Financiatelo os vamos a mostrar unos cuantos ejemplos de parecidos razonables. Elementos que algunos coches (incluso súper deportivos) comparten con otros automóviles de la competencia, que en ocasiones saben disimular muy bien.

Lamborghini Diablo

Empezamos con este parecido razonable, y es que este modelo mítico de la marca italiana, en su restyling de 1998, cogía prestadas las ópticas delanteras del Nissan 300ZX lanzado nada más y nada menos que en 1989 (solo nueve años después). En cualquier caso, ambos vehículos nos parecen espectaculares.

El japonés por ser la continuación de la saga Z, repleta de carisma, haciendo el coche más deportivo de la marca en esa época. Y el italiano, por su escandalosa potencia de 530CV, una barbaridad para esos tiempos, convirtiéndolo en rival directo del Ferrari F40 y del Porsche 959.

Callaway C12

Vale sí, estamos de acuerdo, este parecido razonable es poco probable que te lo encuentres. El Callaway C12 creado en 1998, es una bestia capaz de alcanzar los 304 km/h, con un diseño afilado y espectacular que te dejará sin aliento. Por eso lo que nos resulta chocante es que hayan aprovechado los pilotos traseros del Opel Tigra de 1994.

 

Todos conocemos el Tigra, ese coupé de 4 plazas basado en la plataforma del Corsa de la época, que le daba un aspecto atemporal, juvenil y desenfadado. Por otro lado, Callaway es una empresa creada para preparar vehículos de todas las marcas, siendo el C12 su segundo modelo creado por ellos.

 

 

Jeep Cherokee

En este caso, este parecido razonable, nos llama más la atención. En el Diablo y el 300ZX hablábamos de coches deportivos, pero en esta ocasión es el Jeep Cherokee de 1997 quien usa el mismo faro rectangular que el Seat 127 de 1972.

 

 

 

 

Esta segunda generación del Cherokee se caracterizaba por un diseño cuadriculado y rudo que le hizo estar en lo más alto del segmento del todoterreno. Por otro lado, el 127 de Seat fue líder de ventas en España como coche ideal para ciudad y muy capaz para carretera.

 

 

Invicta S1

Menuda sorpresa con este parecido razonable al descubrir que una berlina como el Volkswagen Passat de 2004 había cedido sus pilotos traseros a un súper deportivo como el Invicta S1.

El Passat es una berlina que siempre se ha caracterizado por sus buenos acabados y buen confort de marcha. Por otro lado, el Invicta disponía de un chasis tubular, barras antivuelco y un motor 5.0 V8 de 600 CV, por tanto, los pilotos son el único parecido razonable con el Volkswagen.

MG XPower SVR

En 2002 MG presentaba este modelo fuera de lo común. Todo un deportivo con “mala leche”. Biplaza, motor central (4.6 de 313 CV), arco de seguridad tubular integrado, paneles de las puertas en fibra de carbono… pero, dichoso parecido razonable, los faros son los mismos que lleva el Fiat Punto de 1999.

Por otro lado, el Fiat Punto era un coche urbano, ideal para desplazamientos por ciudad con un tamaño comedido. Con motorizaciones nada parecidas a las de MG, lo que más se le acercaba era un 130 CV que tuvo poco éxito.

Fornasari RR99

Si tenemos que destacar algún parecido razonable sin duda este se lleva la palma. Es probable que no te suene de mucho esta joven marca italiana y mucho menos su modelo RR99. Este SUV deportivo tiene una gama de motores muy extensa, desde un diésel de “solo” 250 CV hasta una gasolina 6.2 V8 Turbo de 750 CV. Pero sin duda el parecido razonable viene con sus faros de Aston Martin Vantage (2005) y sus pilotos traseros de Lamborghini Murciélago (2001).

A decir verdad, no es mala elección de grupos ópticos, el Vantage es un elegante deportivo de la marca británica con un chasis de aluminio, metal y magnesio capaz de alcanzar los 420 CV con su motor V8 de 32 válvulas. Por otro lado, el Murciélago fue uno de los súper deportivos más deseados en los inicios de los 2000, su motor 12 cilindros de 580 CV, sus 333 km/h de velocidad máxima y su ligereza lo volvían una bestia de la carretera.

¿Hay algún parecido razonable fuera de la carretera?

Lo habitual es encontrar un parecido razonable dentro de la calzada, pero ¿habrá alguno fuera de ella? Pues tenemos que deciros que sí, y un claro ejemplo lo tenemos en los coches de choque. Como podéis apreciar en la imagen, este divertido elemento de atracción de feria monta el piloto trasero del ya mítico Peugeot 205 de 1983.