Después de horas y horas buscando el coche de tus sueños ¡por fin lo has encontrado! Y ahora aparece el gran temor: ¿estará el coche tan cuidado como me han dicho? ¿Saldrá todo bien?

Desde Finánciatelo queremos darte algunos consejos que consideramos imprescindibles para acertar en la compra de tu nuevo coche a un particular. Y lo hemos divido en dos bloques fundamentales

1] ESTADO DEL VEHÍCULO

Muchas veces lo único que nos preocupa al comprar un coche es el cuentakilómetros ¡Pero hay muchos otros signos que pueden ayudarte a saber que estás acertando en la compra de tu coche a un particular!

VISTA Y OÍDO, LOS PRIMEROS SENTIDOS QUE ENTRAN EN JUEGO

  • El aspecto general: ¿qué sensaciones te da el coche cuando lo miras por fuera o te subes? Habitualmente, una persona que ha sido cuidadosa con el vehículo, no lo habrá tenido solo cuidado “estéticamente” si no que lo habrá cuidado por dentro y por fuera. Esto es un primer filtro muy superficial y después deberemos profundizar en el estado con más detalle. Aprovecha para revisa el coche por fuera, mirando con detalle si hay alguna zona oxidada.
  • Es fundamental que abras el capó y mires el motor. Verificar que está en buenas condiciones nos acerca al éxito en la compra. Si en las juntas ves algún tipo de fuga o goteo de algún líquido, ves uniones extrañas con pegamentos o masillas es mejor ponerse alerta. Son indicadores de que algo va mal o que ha ido mal en el pasado. Otro truco es observar el tapón que suele haber en la parte superior del motor. Si vemos una sustancia pastosa o incluso sólida tenemos un claro signo de que el motor no está en perfecto estado. Además, con el capó abierto verás que hay muchos tubos. Un pequeño consejo si no eres mecánico es tocarlos para detectar que no está acartonados o excesivamente duros como para que puedan pasar líquidos.
  • Tienes que averiguar (¡puedes preguntar al propietario!) si el coche que nos gusta monta correa o cadena de distribución. Una revisión de la misma nos evitará problemas en un futuro. Es interesante, en caso de que monte correa de distribución, consultar al actual dueño si la ha cambiado y si conserva las facturas.
  • ¡No tengas miedo a mancharte las manos! Es muy útil comprobar el nivel de aceite (recuerda siempre hacerlo en frío y con el coche aparcado en un terreno plano). Lo ideal es que el nivel de aceite en la varilla se encuentre entre la marca máxima y la mínima.

  • Llega el momento de que busques el depósito más colorido posible: el del anticongelante. Así, podrás chequear el nivel. Para ayudarte te indicamos que suele tener colores muy llamativos como verde, amarillo o rosa.
  • Arrancar el vehículo es otro de los pasos claves y no lo debes hacer a la ligera. Cuando arranquemos tendremos que afinar nuestro oído: ¿el coche suena bien? ¿Percibes algún ruido extraño o tienes la sensación de que se queda un poco atascado? ¿Es muy inestable el ralentí?
  • Con el motor arrancado, es ideal que te bajes del coche y te acerques al escape para verificar de qué color es el humo que sale. ¡Ojo si es muy blanco o si es excesivamente negro! También saltarán todas las alertas si es azul. No debemos preocuparnos si hace mucho frío y un coche tira algo de humo antes de “entrar en calor” ya que esto sí que es algo completamente normal.
  • Es momento de que te acerques a los neumáticos. Tienes que verificar que no tienen rajas ni grietas y que el desgaste es uniforme. En los neumáticos, siempre aparece la fecha de fabricación de los mismos y este dato puede ser de utilidad. Por otro lado, aprovechamos para explicarte que todos los neumáticos tienen unos testigos de desgaste que te ayudarán a saber aproximadamente cuanta vida le queda a una goma. No obstante, hemos de ser conscientes de que compramos un coche usado y, por tanto, que este elemento de desgaste no este nuevo no significa que el resto del coche esté en mal estado.
  • Comprobar que el coche no es un muelle saltimbanqui. Vamos, revisar la suspensión. Cuando vayas a ver tu nuevo coche puedes apoyarte en el capo, encima de una de las ruedas y hacer un poco de fuerza hacia abajo. Si al quitarnos el coche se mueve como si fuese una gelatina ¡cuidado con el estado de la suspensión! Hazlo con cuidado, no maltrates el coche, pues el propietario puede sentirse molesto.
  • Súbete al coche y revisa el equipamiento eléctrico: aire acondicionado, elevalunas eléctricos, retrovisores, etc.
  • Un truco interesante es valorar si el volante, el pomo del cambio de marchas o incluso el cinturón están excesivamente desgastados para el kilometraje que tiene el coche. Recuerda que el volante, la palanca de cambios y el embrague son elementos que pueden ayudarte a saber el uso que ha tenido el coche.

  • Revisa todos los testigos que aparecen encendidos en el cuadro para verificar que no hay averías.

 

MANOS AL VOLANTE

Siempre es importante pedir una prueba de conducción, pero debemos hacerla con respeto hacia el dueño del coche y pensando en como nos gustaría que tratasen a nuestro vehículo: para probar un vehículo a fondo no hace falta “maltratarlo”.

Por supuesto, es importante que el dueño del coche entienda que lo queremos es hacer una prueba de conducción para verificar que todo está en orden en el coche que vamos a comprar. Es interesante que el vendedor nos acompañe en esta prueba por dos motivos:

  • Así el dueño del coche estará más tranquilo al ir él en el vehículo.
  • Podemos consultarle dudas que nos surjan mientras probamos el que puede ser nuestro nuevo coche.

Lo ideal es probar el coche tanto en un recorrido de ciudad como en carretera y siempre con la radio apagada para poder oír cualquier ruido sospechoso. Normalmente, 10 minutos son suficientes para verificar aspectos como:

  • Si todas las marchas entran y salen bien ¡incluida la marcha atrás!
  • Si el volante tiembla a velocidades superiores a 100k/h, puede que tengas que hacer equilibrado (tranquilo, es una tarea de mantenimiento sencilla y económica)
  • Si el coche se desvía cuando circulamos en línea recta y nos toca ir rectificando todo el rato la dirección ya que es muy probable que tengamos que alinearlo (como el equilibrado, es un mantenimiento habitual y su coste es bajo)
  • Si al frenar oímos ruidos (puede deberse al mal estado de las pastillas, por ejemplo) o notamos que el coche no frena con la rapidez que se le presupone.

No olvides valorar aspectos como si te encuentras cómodo con el puesto de conducción, porque aunque no se trate de algo mecánico es muy importante a la hora de tomar la decisión de compra.

La prueba no acaba en la carretera, una vez aparques el coche, la “inspección” continua:

  • Revisa, sin apagar el motor, unos 5-10 minutos después de aparcar que no hay manchas de aceite o refrigerante en el suelo.

No olvides que siempre es muy difícil detectar problemas técnicos, como un eventual desgaste de los amortiguadores, si no tenemos conocimientos avanzados por lo que nuestro consejo es, ante cualquier duda, acudir a un profesional.

 

2] COMPROBACIÓN DE CARGAS, EMBARGOS Y OTROS DATOS DE INTERÉS

TOCA MIRAR LA DOCUMENTACIÓN

Es muy importante mirar con detalle la documentación: tanto ficha técnica como permiso de circulación y otros informes.

¿Está toda la documentación al día? ¿Su dueño anterior ha pagado debidamente el impuesto de circulación? ¿Hay algún préstamo sobre el coche pendiente de pago? ¿Hay algún embargo sobre el mismo?

Siempre que compras un coche de segunda mano es importante conocer el historial de tráfico para evitar sorpresas. Por lo tanto, te recomendamos que antes de realizar la compra de tu coche solicites un informe de vehículo detallado oficial de la DGT. Con el informe, tendrás muchísimos más datos del coche. Tu asesor Finánciatelo te lo consigue y envía para que tu tengas acceso a todos estos antecedentes ¡y ya sabes que si financias con nosotros todo es GRATIS para ti!

¿Qué datos vas a encontrar en el informe?

  • Datos sobre el titular: identificación física o jurídica del propietario del vehículo. Además, se detalla si tiene más de un propietario o cotitular y por tanto necesitas que en el momento de la venta estén presentes una o dos personas.

 

  • Datos sobre el coche: se especifica información como la marca, el modelo, la matrícula, el número de bastidor, fecha de matriculación, domicilio, seguro del vehículo y su compañía para poder asegurarte de que en efecto cuenta con ello.

 

  • Cargas o gravámenes: dentro de esta variable se puede saber si el vehículo ha sido comprado mediante un crédito. Muchas veces, si el anterior propietario pidió un préstamo para comprar el coche, no es posible venderlo hasta que se finaliza el pago del mismo: a esto se le conoce como la reserva de dominio. Puedes leer más sobre este trámite haciendo clic aquí. ¡Incluso figura si alguna autoridad ha ordenado la inmovilización del vehículo! También podrás ver, si el vehículo está sujeto a algún contrato de arrendamiento ya sea un renting o un leasing.

 

  • Cantidad de titulares hasta el momento: el informe incluye la cantidad de titulares que han sido dueños del coche indicando los periodos exactos en los que cada uno de los dueños ha tenido el mismo.

 

  • ITV: Aparecen reflejadas también las inspecciones técnicas del vehículo con todo el detalle de fechas, lugar, proceso realizado, estaciones, resultado, gravedad del asunto, defectos y kilómetros. En la mayoría de los casos se incluyen las lecturas del cuentakilómetros.

 

  • Otros datos: Adicionalmente, el informe incluye la información medioambiental y la valoración de la Euro NCAP sobre la seguridad del vehículo.

No olvides, que tu asesor Finánciatelo está a tu lado en todo momento y puede averiguar por ti todos estos datos sin que tengas que moverte del sofá de casa 😊

 

CONVIÉRTETE EN PERIODISTA

Una vez probado el coche toca charlar con el propietario. Una de las preguntas clave que tendremos que hacerle es “¿Por qué vendes tu coche?”. El motivo de la venta, en ocasiones, puede darnos información valiosa y puedes ser de utilidad tanto para saber el estado del coche como disponer de armas para negociar:

  • Si te dice que ya tiene coche nuevo, es muy probable que el vendedor tenga más prisa en vender su coche anterior.
  • Consume mucho es otra de las respuestas que puedes encontrar. No es ni mala ni buena, pero es importante que te quedes con ese dato honesto que se le ha escapado al vendedor

Estos son solo algunos ejemplos ¡y cada persona tiene un motivo muy diferente!

Es importante preguntarle también si hay algo que debas saber: desde una avería que tuvo hace años a algún detalle como por ejemplo si se trata de una pintura especial que hace el coche exclusivo ¡Cuánto más sepas de tu nuevo coche mejor!

Por último, te aconsejamos que le pidas si puede enseñarte las ultimas facturas de mantenimiento ya que suelen aportar datos relevantes como: kilometraje en diferentes fechas, si se ha sido estricto con los intervalos de revisión que marca el fabricante, etc.